Fecha: 16/07/2010 La oligarqu?peronista |
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Jorge Fern?ez D? A los Kirchner les encanta atizar el fuego de la lucha heroica contra los "poderes concentrados". Esa expresi?que sirve para mantener alerta y cohesionada a la tropa y es fundamental para recrear la m?ica del "relato", viene desde los ?mos a?del primer peronismo. Eran los "poderes concentrados" los que hab? derrocado a Juan Domingo Per?proscripto al partido y sus ?nos y divisas, secuestrado el cad?r de Eva, procesado y detenido a sus dirigentes y fusilado a sus leales. Pod? verdaderamente los peronistas explicar su hero?o durante la resistencia; incluso en los turbulentos a?70, cuando intentaron un giro guevarista, y sobre todo durante la ?ma dictadura militar, que los tortur?asesin?licando el m?siniestro terrorismo de Estado. Toda esa ?ca reconocible ha quedado, sin embargo, bastante lejos. A partir de la era democr?ca, el Partido Justicialista se transform? un colectivo que gobern?no dej?bernar, una casta de dirigentes humildes que se transformaron r?damente en millonarios habitantes de fastuosas mansiones, con poder territorial y presupuestos abultados. Y la capacidad para girar a derecha e izquierda y hacerle creer una y otra vez a la sociedad que los iguales eran distintos, y que en realidad los de antes no resultaban "verdaderos peronistas" como ellos, "los aut?icos", que llegaban siempre ansiosos para un nuevo turno. Dentro de esa realeza pol?ca, que de alg?odo se convirti? lo que antes combat? hay pr?ipes, duques y barones (del conurbano) que luchan por el bot?y se enfrentan en batallas y traiciones para que todo cambie sin que cambie el fondo. Es decir, para que no haya alternancia y el peronismo siga su mon?o interminable. Hay peronistas en el Gobierno y en la oposici?la maquinaria pejotista -ya un remedo indisimulable del PRI mexicano- condiciona a las administraciones que no son de su mismo color, y cualquiera sabe hoy que desde el m?rebelde y "progre" hasta el m?"derechoso" debe entrar en el peronismo para tener una m?ma chance electoral. El peronismo, por aciertos propios e ineptitudes ajenas, triunf? sabido es que cuando un movimiento que se autopercibe como revolucionario triunfa y se apoltrona en el poder, inevitablemente se vuelve conservador. El peronismo, m?que ning?tro sector de este pa? representa de ese modo una nueva forma de conservadurismo conducida por una nueva clase de oligarqu? El gran narrador Jonathan Swift parec?hablar de las internas peronistas cuando escrib?aquella imagen c?bre: "Podemos observar en la rep?ca de los perros que todo el Estado disfruta de la paz m?absoluta despu?de una comida abundante, y que surgen entre ellos contiendas civiles tan pronto como un hueso grande viene a caer en poder de alg?erro principal, el cual lo reparte con unos pocos, estableciendo una oligarqu? o la conserva para s?estableciendo una tiran?. Es interesante la palabra "oligarqu?, sin?o supremo de los "poderes concentrados". Ese "gobierno de pocos" se consigue, justo es decirlo, con el apoyo de muchos. La incre?e ineptitud de las sucesivas oposiciones al peronismo hicieron posible esta paradoja: votar al menos malo y legalizar as?ediante las urnas el sostenimiento de una estructura de se?s feudales que terminan transgrediendo las reglas democr?cas, realizando lo que no prometieron y dejando una bomba de tiempo econ?a. Los peronistas dominan quince provincias y comparten porciones importantes de poder en otras seis. M?all?e fracturas moment?as, son amplia mayor?en las dos c?ras del Congreso y en las principales legislaturas. Controlan grandes y peque?ciudades. Tienen una red gigantesca de punteros y planes sociales. Poseen las principales cajas p?cas nacionales, provinciales y comunales, sin olvidar que utilizan como propios para tareas pol?cas y faenas de cooptaci? hostigamiento a La columna vertebral del movimiento domina el transporte de tierra, aire y agua de Sus competidores, los Gordos, cuentan con otros cincuenta gremios aliados, sin olvidar a los empleados de las estaciones de servicio, las agencias de seguridad, la sanidad, el comercio, los gastron?os y los muchachos de Luz y Fuerza. Su poder de negociaci?s letal, y no hay empresario importante que pueda resistir el embate a fondo de estas organizaciones todopoderosas, encabezadas por bur?tas enriquecidos. Ning?obierno independizado del "partido ?o" ser?capaz de sobrevivir sin "una pata peronista" o sin hacer un acuerdo espurio con todos estos jerarcas. A eso el gobierno justicialista suma un ej?ito piquetero de 150.000 personas dispuestas a movilizarse, cortar calles y rutas, bloquear locales y escrachar personas. Me refiero a los militantes activos de Movimiento Evita, Tupac Amaru, Central de Movimientos Populares, Frente Transversal y Popular, todos ellos sensibles a la caja y los mandatos de Del viejo establishment no queda m?que un grupo de empresarios asustados y con escaso margen para operar significativamente sobre la realidad. Muchos de ellos hacen excelentes negocios con el Gobierno, otros temen sus ataques y acompa?en silencio. Y luego est?los que cedieron a la presi? al debilitamiento, y les vendieron a los capitalistas amigos de Kirchner, que fueron armando a su vez un conglomerado para hacerse due?del agua, el gas, el petr? y los medios. Los grupos adictos al peronismo se expanden y han logrado articular holdings impresionantes que reciben ?nes desde Olivos. Los bancos quedaron debilitados y sin fuerza para condicionar cualquier cosa cuando les arrancaron las AFJP: los m?grandes y gravitantes son el Naci? el Provincia, cuyo control f?eo est?n manos del peronismo gobernante. Las c?ras empresarias fueron copadas o dividas. Las multinacionales que ten? servicios p?cos le temen m?al gobierno argentino que a Dios. La econom?est??concentrada en la actualidad que en los aborrecidos a?90. Es el momento de mayor presi?ributaria y m?alto gasto p?co de la historia: el 72% est?n manos de Presidencia de A esto se suma un sistema propagand?ico en expansi?ormado por medios estatales y provinciales engordados con el erario; cadenas noticiosas y radios de primer orden que reciben publicidad oficial y negocios, y que propalan con entusiasmo las buenas nuevas y toman represalias contra los periodistas d?olos; diarios y revistas que est?al servicio del oficialismo haciendo alharaca con la libertad de expresi?ero que jam?investigar?ning?echo de la corrupci?irchnerista. En un pa?que es reh?-gozoso o angustiado- del peronismo, victimizarse y buscar chivos expiatorios, conspiradores destituyentes y sinarqu? internacionales resulta, por lo tanto, un viejo truco vac? casi una broma. Como pasar por contestatarios cuando son y representan al mism?mo statu quo, a la hegemon?en su punto de m?ma cocci?Los "poderes concentrados" hoy los detentan en © Art?lo publicado en el diario << Volver |
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Marcelo Elías |
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