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Fecha: 29/05/2008

¿A qué juega Néstor?



Por Marcelo Elías



Hace unos días un columnista escribía que Kirchner jugaba al ajedrez con el campo. Esto provocó mi imaginación para buscar en lo lúdico una explicación a lo que está ocurriendo en el país.



La verdad, enseguida se me ocurrió que este hombre estaba jugando a las bochas.



El ajedrez es un juego para pensar. En él hay que tener paciencia, visión estratégica, respeto por las reglas, capacidad para discernir cuándo ofrecer tablas o aceptarlas y por supuesto para administrar tanto el triunfo como la derrota.



Las bochas, me dije, tampoco es un juego adecuado para Kirchner. Porque contrariamente a lo que sugiere el nombre, no se trata sólo de andar bochando, también hay que poseer paciencia, equilibrio, suavidad para el arrime, oportunismo, fuerza y dirección para el bochazo, capacidad para compartir las decisiones con los compañeros de equipo, respetar los límites de la cancha, el reglamento y eventualmente reconocer la derrota a manos del adversario al que de ser posible se debe felicitar.



Se me ocurrió el bowling, se trata sólo de tirar la bola y voltear los palotes, simple, lineal, sencillo, pero…hay normas, una cierta cantidad de tiros, una forma de anotar, un espacio para respetar, y por supuesto competidores que pueden resultar ganadores Rápidamente descarté este juego para Néstor.



Me acordé de los palitos chinos y la verdad me imaginé un gran desparramo multicolor sobre la mesa y el piso, con Néstor retirándose sin aceptar la derrota.



Me vino a la memoria el balero. Me lo imaginé a Néstor agrandando el agujero para facilitar el emboque y además pensé, no puede perder a manos de nadie, juega solo, nadie lo controla, pero el problema es que no tiene de quién mofarse, a quién mortificar, tampoco sirve.



Difícil como se ve, encontrar un juego para el niño Néstor. Me hace acordar al dueño de la pelota, pata dura y mal perdedor, cuando el resultado no le gustaba se la llevaba y terminaba el juego.



Ayer se juntó con sus amiguitos en el PJ y jugó un juego que le gusta mucho: La Liga de La Justicia, jugaba a perseguir a los malos para salvar el universo.



Así está acostumbrado a jugar, con superpoderes, con decretos de necesidad y urgencia, con fideicomisos sin control, con un Parlamento maniatado, con una justicia maleable, con gobernadores e intendentes necesitados, con compañeros que obedezcan y con adversarios que obligatoriamente acepten sus pareceres y no tengan la desfachatez de contradecirlo o desmentirlo.



Difícil jugar así para los representantes del campo.



Los llamaron desde el PJ agoreros y golpistas, los acusan de querer reponer los golpes del 30, 55 y 76. Cristina utiliza a las Madres para atacarlos, Das Neves dice que: “tienen actitudes golpistas, facciosas y repugnantes”. A pesar de esto, juegan con habilidad e inteligencia, evitan el jaque de la provocación, arman una protesta muy acotada y fundamentalmente llaman a la Iglesia, a la Corte Suprema, y al Defensor del Pueblo para que encuentren espacios de diálogo y construcción de consenso.



Para todos es difícil este juego, para todos es difícil buscar acuerdos desde la negación y la mentira.


No hay crisis energética repiten desde el gobierno, empezó el frío y 300 empresas sufren corte de gas.


La inflación no llegará al 10% según los cálculos oficiales, en tanto la UOM acordó aumentos salariales del 32% y los obreros de la alimentación del 30%. ¿Habrán enloquecido los empresarios de estos sectores?. ¿O será ésta la tan mentada redistribución de la riqueza de la que habla Cristina mientras aumenta la pobreza y la indigencia?.



Si sigue jugando así hay un resultado seguro: perdemos todos.









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