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Fecha: 12/05/2008

Para no volver a ver la misma película



En primer lugar diremos, para referirnos por única vez al asunto del campo, que el Gobierno adolece de políticas de fondo al mediano y largo plazo para el sector. Ni hablar del área ganadera que es la más descuidada, como así también la lechera. Este hecho no demuestra otra cosa que el Gobierno aplica solamente políticas fiscalistas.


Dicho esto creemos que no debemos pasar por alto, quienes, con todo derecho, pensamos distinto.


Lo ocurrido, fue grave, pero no sólo porque pasamos por un período de desabastecimiento, ni por la lucha de un sector productivo importante. Fue grave, además y fundamentalmente, porque exteriorizó claramente la discrecionalidad con la que el gobierno maneja las decisiones y los fondos públicos para alinear voluntades políticas. Lo hace sin ningún empacho con Decretos de Necesidad y Urgencia o basándose en artilugios de la dictadura que dice aborrecer, sabiendo que este hecho es una flagrante violación a la Constitución Nacional. Elige esta metodología, porque les evita tener que debatir con la oposición y hacer públicas las distintas posiciones. Es la negación de la democracia, porque justamente se niega el debate democrático.


En segundo lugar es grave porque el Gobierno sabe que si alguna de las organizaciones en lucha, o algún particular, hubiera recurrido a la justicia, esta no habría fallado a favor, o se declararía incompetente o desestimaría la competencia, pues este Gobierno controla también los jueces y si alguno se pone díscolo lo disciplina a través del Consejo de la Magistratura donde tiene mayoría absoluta.


En tercer lugar, es grave, porque resulta que es cada vez más difícil y hasta peligroso peticionar públicamente. El Gobierno ataca al periodismo descaradamente y utiliza fuerzas "cuasi" paramilitares encabezadas por D´Elía y Moyano para intentar silenciar a quienes piensan distinto. Buscando instalar el miedo entre quienes quieren protestar. Por otro lado su Ministro de "Seguridad" también hace uso de la discrecionalidad para indicar si un corte de ruta es, según su criterio, lo suficientemente grave como para permitirlo o no.


Esperemos entonces que estas experiencias nos sirvan a los Argentinos, para que hayamos aprendido y entendido lo que nos ocurre, y comprendamos los hechos, para poder cambiar algunas cosas:


*Que es necesaria una oposición con la suficiente fuerza para detener estos atropellos y que ello requiere Partidos Políticos fuertes, serios y democráticos.


*Que los temas nacionales, los que hacen a nuestros derechos, obligaciones, instituciones, como así también los modos de recaudar y el destino de los fondos políticos, deben debatirse en todos los ámbitos y decidirse en el Congreso de la Nación, atendiendo las economías regionales.


*Que la democracia que se declama, lo es en realidad, cuando se resuelve por mayoría, pero con respeto y participación de las minorías.


*Que el voto es la gran herramienta, pero la participación permanente en la búsqueda del bien común es un derecho para cuyo ejercicio se deben crear las condiciones de pluralidad y tolerancia.


*Que cuando se avasalla a un sector, como en este caso al agropecuario, el conjunto de la sociedad debe sentirse agraviado y reaccionar. Los más graves abusos del autoritarismo nunca quedan donde se inician y terminan por alcanzar a todos los en su conjunto.


Deberíamos haber aprendido que estamos en una democracia debilitada, donde las minorías no tiene una representación adecuada, donde el partido del gobierno es Gobierno y Oposición al mismo tiempo y donde la aniquilación de los partidos políticos corroe el sistema democrático hasta los cimientos, desnudando situaciones extremas y riesgosas que debemos superar.


Si todo lo ocurrido nos hizo comprender alguna de estas cosas habremos avanzado. De lo contrario, una vez más, volveremos a ver la misma película.



UCR – Comisión de Acción Política – Distrito Luján







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